Es de suma importancia, reconocer que las emociones que reprimimos y los problemas radicados en la infancia influyen en la fertilidad.

El reconocimiento y la liberación de esas emociones y la aceptación del valor inherente para vicir en plenitud, pueden curar la relación con uno mismo con la fertilidad, se conciba un niño o no.

La mente y las emociones tienen poder para influir sobre el cuerpo, darse cuenta de los aspectos emocionales relacionados con la concepción, y entender los mensajes de su entorno familiar acerca de la sexualidad, el embarazo, el parto, la maternidad, y la paternidad pueden liberarla de esa culpa consciente e inconsciente que tanto le perjudica.

Con el método Mum to be te ayudaremos a encontrar el sosiego y la paz interior que suelen dar resultado un equilibrio hormonal y emocional, y a menudo, la concepción de un hijo, también le ayudará a sanar su vida.